A nivel de diseño, lo último de Volvo es, como muy poco (y vamos a ser generosos), sorprendente. A estas alturas todos estábamos esperando algo relativamente cercano en diseño al XC90, pero no. Tanto la parte delantera como la trasera muestran una nueva dirección en el estilo de la compañía, aunque no sabríamos decir si para bien o para mal. Empezando por la nariz, las entradas de aire cromadas recuerdan un poco a las del Ford Iosis, y si bien el detalle no desentonaba en el prototipo de Ford, en el de Volvo parecen caer un tanto fuera de lugar. Las ópticas traseras directamente parecen de otro mundo, envolviendo el perfil con su original forma (parece mentira lo distintas que se ven las luces pese a ser una evolución muy natural de las del XC90) y flanqueando a un portón que recuerda algo (bueno, una pizca) al del C30.
En cuanto a la mecánica, de acuerdo con lo poco que podemos sacar del texto, dentro de los modelos de producción la versión tope de gama montará el 3.2 V6 del Land Rover Freelander, ofreciéndose también dos motores de cinco cilindros (diésel y gasolina) y finalmente un pequeño 2.0 de cuatro cilindros para los que busquen un crossover de lujo pero con un precio más mesurado. Las primeras unidades deberían estar disponibles en algún momento de 2009.
fuente:
Anticipo de Detroit: Volvo XC60 Concept - Autoblog Spanish